La inmovilización temporal con férula es un procedimiento fundamental en el servicio de Urgencias. Su objetivo es triple: controlar el dolor, reducir el edema y estabilizar la lesión, minimizando el riesgo de síndrome compartimental frente a un yeso circunferencial.
Desde una perspectiva de cuidados, una técnica correcta garantiza la seguridad y el confort del paciente desde el primer momento. La enfermería juega un papel crucial no solo en la ejecución técnica, sino en la valoración continua, la educación al paciente y la humanización del cuidado durante un procedimiento que puede generar ansiedad y dolor.