Durante años, la intubación orotraqueal ha sido considerada el estándar de oro del manejo avanzado de la vía aérea. Sin embargo, la evidencia acumulada en urgencias, emergencias extrahospitalarias y áreas críticas ha demostrado que los dispositivos supraglóticos (DSG) no son una alternativa de segunda línea, sino herramientas estratégicas de alto valor clínico, especialmente en escenarios de vía aérea difícil, deterioro rápido o limitación de recursos.
Las guías
actuales de la European Resuscitation Council y la Sociedad Española de
Medicina de Urgencias y Emergencias incorporan los DSG como parte esencial de
los algoritmos modernos de vía aérea, subrayando su rapidez de inserción,
elevada tasa de éxito y menor interrupción de la ventilación y la RCP.
Desde la
perspectiva enfermera, el conocimiento avanzado de estos dispositivos ya no es
opcional: es una competencia crítica ligada a la seguridad del paciente.


