Introducción
La retirada del introductor femoral constituye uno de los procedimientos más frecuentes tras un cateterismo diagnóstico o intervencionista. Aunque aparentemente sencilla, una técnica incorrecta puede ocasionar complicaciones potencialmente graves como hematomas extensos, sangrado activo, pseudoaneurismas, fístulas arteriovenosas o isquemia distal.
La enfermera desempeña un papel fundamental en la valoración previa, la técnica de retirada, la vigilancia posterior y la detección precoz de complicaciones.
