El sangrado nasal posterior es una de esas situaciones clínicas que generan incomodidad, tensión en el equipo y, a menudo, una falsa sensación de falta de control. No porque no existan recursos, sino porque el taponamiento nasal posterior sigue siendo una técnica poco entrenada, a pesar de su alta eficacia cuando se aplica con criterio y vigilancia enfermera adecuada.
En
urgencias, el control inicial de la epistaxis suele resolverse con medidas
simples. Sin embargo, cuando estas fallan y el sangrado persiste, profundo y no
visible, el abordaje posterior se convierte en una intervención clave,
donde la enfermería tiene un papel decisivo.
¿Qué es la epistaxis posterior y por qué es diferente?
A diferencia
de la epistaxis anterior, la posterior:
- Suele
originarse en ramas profundas de la arteria esfenopalatina
- Es
menos visible externamente
- Se
acompaña de deglución constante de sangre
- Presenta
mayor riesgo de aspiración y compromiso hemodinámico
- Es más
frecuente en pacientes mayores, hipertensos o anticoagulados
👉 No suele ceder con compresión simple y
requiere intervención estructurada.
Indicaciones del taponamiento nasal posterior
El
taponamiento posterior está indicado cuando:
- Fracasa
el taponamiento anterior
- Existe
sangrado persistente hacia orofaringe
- Hay
compromiso hemodinámico leve-moderado
- El
paciente presenta factores de riesgo (HTA, anticoagulación)
- Se
precisa estabilización mientras se espera valoración ORL
No es una
técnica de confort, es una técnica de control.
Rol enfermero: mucho más que asistencia
La
enfermería no solo colabora:
evalúa, prepara, vigila y previene complicaciones.
Entre sus
responsabilidades destacan:
- Valoración
inicial del sangrado y estado hemodinámico
- Preparación
del material adecuado
- Asistencia
técnica durante la colocación
- Control
posterior del dispositivo
- Vigilancia
respiratoria y hemodinámica continua
- Educación
y apoyo al paciente
Material habitualmente utilizado
- Sonda
de Foley nº 12–14 (según anatomía)
- Jeringa
con suero fisiológico estéril
- Lubricante
hidrosoluble
- Pinza o
sistema de fijación externa
- Taponamiento
anterior complementario (si procede)
- Aspirador
funcional
- Oxígeno
suplementario disponible
La
preparación anticipada del material reduce tiempo, errores y ansiedad.
Técnica básica (visión enfermera)
La
colocación suele realizarla el médico, pero la técnica fracasa sin una
supervisión enfermera experta.
Pasos generales:
- Introducción
suave de la sonda por fosa nasal hasta visualizar en orofaringe
- Inflado
progresivo del balón con suero (habitualmente 5–10 ml)
- Tracción
suave hasta alojar el balón en cavum
- Fijación
externa de la sonda
- Asociación
frecuente de taponamiento anterior
Cuidados enfermeros tras la colocación
Vigilancia respiratoria
- Saturación
de O₂ continua
- Signos
de obstrucción o dificultad respiratoria
- Riesgo
de aspiración
Control hemodinámico
- Tensión
arterial
- Frecuencia
cardíaca
- Signos
de hipovolemia
Control del dispositivo
- Presión
excesiva del balón (dolor intenso, necrosis)
- Correcta
fijación
- Persistencia
o reaparición del sangrado
Confort y seguridad
- Analgesia
pautada
- Cabecera
elevada
- Higiene
oral frecuente
- Comunicación
clara con el paciente
👉 Un taponamiento bien colocado mal vigilado es
una complicación en potencia.
Complicaciones a prevenir (y detectar precozmente)
- Hipoxia
- Aspiración
sanguínea
- Necrosis
mucosa
- Infección
local
- Bradicardia
refleja (reflejo vagal)
- Re-sangrado
al retirar el dispositivo
La
vigilancia enfermera continua no es opcional, es parte del tratamiento.
¿Por qué es una técnica “olvidada”?
Porque:
- Es
incómoda para el paciente
- Genera
rechazo profesional
- Se
enseña poco en formación reglada
- Se
delega en exceso su seguimiento
Y, sin
embargo, cuando se domina, evita ingresos, procedimientos más agresivos
y complicaciones mayores
Bibliografía
- Sociedad Española de Medicina
de Urgencias y Emergencias (SEMES). Manual de procedimientos en
urgencias y emergencias. Madrid: SEMES; última ed. disponible.
- Ministerio de Sanidad. Guía
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Ministerio de Sanidad; 2019.
- García Callejo FJ, et al.
Manejo de la epistaxis posterior en el servicio de urgencias. Acta
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- Sociedad Española de
Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Protocolos
clínicos y guías de práctica en epistaxis. Madrid: SEORL-CCC; 2020.
- Tintinalli JE, et al. Medicina
de urgencias. 9.ª ed. Barcelona: McGraw-Hill Interamericana; 2020.
Capítulo: Epistaxis y control de hemorragias ORL.
- Jiménez Murillo L, Montero
Pérez FJ. Urgencias y emergencias en enfermería. 2.ª ed. Madrid:
Elsevier España; 2018.
- Consejo General de Enfermería
de España. Marco competencial de la enfermería en urgencias y
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de enfermería en el paciente con epistaxis grave. Enferm Clin.
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- European Resuscitation Council.
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