Las infecciones en el paciente
oncológico son más frecuentes que en la población general debido a la
inmunosupresión secundaria tanto por los tratamientos como por el propio tumor.
La fiebre neutropénica aparece en
el 10-50% de los pacientes con tumores sólidos y en más del 80% de los
pacientes con neoplasias hematológicas.
Definición: presencia clínica de fiebre (>38,3ºC
en una toma única o de 38ºC en dos tomas separadas al menos una hora) en
pacientes con < 500 neutrófilos o < 1.000 si se espera un descenso
rápido en las siguientes 24-48 horas.
La neutropenia febril continúa
siendo una de las principales causas de morbimortalidad en el paciente
oncológico en tratamiento con quimioterapia; el 50% de los pacientes
neutropénicos con fiebre presentan una infección y el 20% con < 100
neutrófilos/mm3 presentan bacteriemia.