Más olvidada que el fonendo. Y, sin embargo, decisiva en paradas, traslados y fallos de ventilación mecánica.
En un
entorno cada vez más dominado por la tecnología, la ventilación con bolsa
autoinflable (BAVU, AMBU®) ha quedado injustamente relegada a un segundo plano.
Se asume como una técnica básica, casi automática, cuando en realidad es una habilidad
avanzada, determinante en situaciones críticas y profundamente dependiente
de la competencia profesional de quien la ejecuta.
En parada
cardiorrespiratoria, durante traslados intrahospitalarios, en fallos de
ventilación mecánica o en el deterioro respiratorio súbito, la bolsa
autoinflable no es un recurso de transición: es el soporte ventilatorio
principal. Y, como toda técnica clave, exige precisión, entrenamiento y
criterio enfermero.
