Se considera status convulsivo
a toda crisis generalizada o focal de duración mayor de 20-30 minutos o dos
o más crisis sin recuperación de conciencia en el mismo periodo de tiempo.
La mayoría de las crisis
tónico-clónicas ceden espontáneamente en los primeros cinco minutos, y
usualmente antes de que el paciente llegue al Servicio de Urgencias, pero en
ocasiones puede persistir después de cinco minutos y prolongarse en el tiempo.
Aunque la evolución va a depender
principalmente de la causa que lo ha condicionado, también depende de la
duración. A mayor duración, mayor dificultad existirá en revertir el cuadro.
Para la práctica médica una crisis mayor de cinco minutos debe considerarse una
emergencia y afrontarla inmediatamente para intentar prevenir el desarrollo de
un status.