Introducción
Los líquidos y
electrólitos se encuentran en el organismo en un estado de equilibrio dinámico
que exige una composición estable de los diversos elementos que son esenciales
para conservar la vida.
El cuerpo humano está constituido
por agua en un 50-70% del peso corporal, en dos compartimientos: Intracelular,
distribuido en un 50% y extracelular, en un 20%, a su vez éste se subdivide,
quedando en el espacio intersticial 15%, y 5% se encuentra en el espacio
intravascular en forma de plasma.
Los electrólitos están
en ambos compartimientos, pero principalmente en el extracelular: Sodio, calcio
y cloro. Los intracelulares: Potasio, magnesio fosfato y sulfato. Los
electrólitos poseen una carga eléctrica y se clasifican en aniones, los de
carga + y cationes los de carga -, cuando éstos se ionizan (atraen sus cargas +
y - se combinan formando compuestos neutros) o se disocian (se separan
recuperando su carga eléctrica) se denominan iones.
