Son métodos clásicos
de medición de la intensidad del dolor, y con su empleo podemos llegar a
cuantificar la percepción subjetiva del dolor por parte del paciente, y ajustar
de una forma más exacta el uso de los analgésicos.
Consideraciones Importantes a la hora de evaluar el dolor:
Explicar al paciente
y a su familia la utilidad de evaluar de forma continuada los síntomas que
presenta (facilita toma de decisiones terapéuticas y el control por parte del
paciente).
Determinar el estado
cognitivo del paciente y su deseo/ capacidad para colaborar.
Explicar los puntos
de anclaje adecuando el lenguaje al estilo cultural del paciente.
Dejar puntuar al
paciente sin interferir ni juzgar. 9 Una vez haya puntuado el paciente, validar
la puntuación con el paciente (saber si ha comprendido el instrumento y el
significado de la puntuación).
EVA (Escala visual
analógica) El tratamiento analgésico del dolor oncológico dependerá sobre todo
del tipo de dolor y de la intensidad. De manera que en los dolores con EVA ≥ 7
se debería de iniciar de entrada con el tercer escalón de la analgesia,
obviando los dos escalones previos. La vía de administración recomendada es la
vía oral, y en los pacientes con dificultades para la deglución se puede
recurrir a las formas transdérmicas (TD), aunque en determinadas circunstancias
la vía parenteral es la preferible. Estas escalas de valoración del dolor
oncológico son generalmente de fácil manejo y entendimiento por parte de los
pacientes.