Los cuerpos extraños nasales son
muy frecuentes en la infancia, pudiendo ser tanto CE animados como inanimados.
El síntoma inicial es obstrucción nasal más o menos marcada y un dolor
moderado, siendo menos frecuente la halitosis. En ocasiones puede permanecer en
la fosa nasal durante un periodo más prolongado, sospechándose su presencia
ante la aparición de un olor pútrido asociado a rinorrea mucopurulenta
unilateral.
El diagnostico se realizará mediante
rinoscopia anterior, aunque también puede utilizarse un otoscopio. Si no se
visualiza el cuerpo extraño puede ser útil realizar una radiografía de senos
paranasales y de cavum, que permitirá ver el CE si éste es radiopaco.
Se debe realizar un diagnóstico
diferencial con pólipos, rinitis, tumores, atresia de coanas o desviación de
tabique nasal.
