Es un
procedimiento relativamente frecuente, habitualmente bien tolerado pero no por
ello exento de riesgos y complicaciones.
A pesar de
ser un procedimiento médico, es de vital importancia la actuación del personal
de enfermería, tanto en la asistencia durante la técnica en sí, como en el papel
que desarrollamos en los cuidados pre y post procedimiento.
El
desarrollo de nuevos fármacos ha aumentado la popularidad de la cardioversión farmacológica,
que se realiza en muchos casos, sin embargo esta práctica no es inocua,
pudiendo asociar complicaciones graves derivadas del uso de fármacos antiarrítmicos.
Además es menos efectiva que la cardioversión eléctrica, aunque esta última
requiere sedación o anestesia, mientras la farmacológica no.