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lunes, 23 de marzo de 2026

Control Enfermero del Taponamiento Nasal Posterior. Técnica incómoda, poco enseñada y altamente resolutiva

 El sangrado nasal posterior es una de esas situaciones clínicas que generan incomodidad, tensión en el equipo y, a menudo, una falsa sensación de falta de control. No porque no existan recursos, sino porque el taponamiento nasal posterior sigue siendo una técnica poco entrenada, a pesar de su alta eficacia cuando se aplica con criterio y vigilancia enfermera adecuada.

En urgencias, el control inicial de la epistaxis suele resolverse con medidas simples. Sin embargo, cuando estas fallan y el sangrado persiste, profundo y no visible, el abordaje posterior se convierte en una intervención clave, donde la enfermería tiene un papel decisivo.



martes, 17 de septiembre de 2024

Técnicas de Intubación.

 

TÉCNICA DE APLICACIÓN DE BLOQUEO DE NERVIOS LARÍNGEOS

Bloqueo del nervio laríngeo superior: se coloca al paciente en posición supina, colocándole un rodillo debajo de los hombros, con el cuello hiperextendido para exponer las estructuras anatómicas que conforman los cuernos mayores del hueso hioides, luego se localiza el cartílago tiroides y se palpan los cuernos mayores del hueso hioides, se desplaza el mismo hacia el lado que va a ser bloqueado, sujetando el hioides entre los dedos índice y pulgar; se introduce una aguja corta calibre 25 hasta contactar con el cuerno mayor del hueso hioides, se inyecta 5 ml de lidocaína al 2% simple, siempre aspirar antes de inyectar el anestésico local. Se repite el mismo procedimiento en el lado opuesto.

lunes, 10 de abril de 2017

Técnica XX : Colocación de Férulas y Yesos

Introducción
La colocación de una férula de yeso es una práctica muy habitual en enfermería y consiste en la superposición de varias capas de yeso con el objetivo de conseguir la inmovilización de un miembro. Se utilizan para tratar lesiones menores, cuando existe un edema en una fractura o para servir de apoyo a un yeso cerrado.
Hay dos tipos de yeso según su manera de colocación:
·    Abierto: también llamado férula, lo coloca el personal de enfermería.
·    Cerrado: lo colocan los traumatólogos.

lunes, 23 de enero de 2017

Técnica XVII: Canalización Intraósea en Pediatría

La cavidad medular de los huesos largos está ocupada por una extensa red de capilares sinusoides que drena en un seno venoso central, de tal manera que la punción intraósea equivale a la canalización de una vena periférica de mediano calibre.
La principal ventaja es que se consigue un acceso vascular rápido en situaciones de emergencia como el shock o parada cardiorrespiratoria, pues no se colapsa; pero se trata de un acceso vascular provisional y no debe mantenerse más allá de 12 horas.

lunes, 16 de enero de 2017

Técnica XVI: Canalización Venosa Periferia en Pediatría


Siempre que sea posible, la canalización venosa periférica constituye la vía de elección en urgencias. Actualmente los catéteres utilizados son de pequeño calibre, flexibles, resistentes a la colonización bacteriana, y poco trombogénicos.
Se trata de un procedimiento rápido y, generalmente, fácil de aprender y realizar, de bajo coste, permite un control fácil en caso de hemorragia y es seguro. En situación de parada cardiorespiratoria (PCR) interrumpe poco las maniobras de reanimación. Sin embargo, la velocidad de infusión que permiten es sólo moderada, de líquidos de baja osmolaridad, son accesos de corta duración y pueden extravasarse con facilidad produciendo lesión tisular.

viernes, 24 de junio de 2016

Técnica XV: Lavado ocular y Aplicación de Medicamentos Vía oftálmica

Lavado Ocular
Procedimiento por medio del que se realiza una irrigación o lavado de la superficie ocular mediante la instilación de líquido con el fin de realizar un barrido de un objeto o cuerpo extraño que se encuentre ubicado en la superficie corneo-escleral.
Objetivo
Mantener limpios los ojos, eliminando secreciones oculares.
Evitar infecciones y erosiones corneales.
Proporcionar bienestar.

Material
Suero fisiológico en ampollas de plástico.
Gasas.
Batea.
Guantes desechables.
Metodología de actuación
Identificaremos al paciente al cual realizar el tratamiento
Informarle sobre el procedimiento a realizar.
Solicitaremos su colaboración siempre que sea posible.
Preservaremos la intimidad del paciente.
Nos lavaremos las manos.
Nos colocaremos los guantes de un solo uso.
Situaremos al paciente con la cabeza inclinada hacia el ojo a lavar.
Irrigaremos los párpados y limpiaremos con una torunda de gasa.
Con la ampolla de plástico de suero fisiológico destilar gota a gota o a chorro suave en el ojo.
Con el ojo cerrado, limpiaremos suavemente del ángulo interno al externo, de una sola pasada y utilizando una gasa cada vez y para cada ojo.
Secaremos con una gasa la zona.
Procederemos de igual manera para la limpieza del otro ojo.
Retiraremos el material utilizado.
Nos quitaremos los guantes.
Nos lavaremos las manos.
Observaciones
En pacientes con autonomía, fomentar el autocuidado. Enseñar al paciente la forma de realizar el lavado de los ojos así como la frecuencia con que debe hacerlo.
Si presenta lesiones oculares (erosiones en párpados, etc.) las anotaremos en el documento de observaciones de enfermería y lo comunicaremos al médico.
Si presenta secreciones, observaremos el aspecto y la cantidad de estas.
Comprobaremos si se ha mandado muestra a Bacteriología con anterioridad y la fecha de envío.
Retiraremos las lentes de contacto si las tuviese.
Si procede tomaremos exudado, realizándolo según técnica y antes de lavar el ojo.
En caso de presentar exudado, lavar cada 2-3H o cuando sea preciso y comunicaremos al médico.
En caso de enfermos en coma o inconscientes retirar lentes de contacto si las tuviese y mantener los ojos húmedos con:
Gasas humedecidas con suero fisiológico.
Colirio o pomada (según indicación médica y según técnica).
En caso de cuerpo extraño, aconsejaremos al paciente que no se frote el ojo.


Aplicación de Medicamentos vía oftálmica

Introducción
Las formas farmacéuticas oftálmicas son productos preparados mediante métodos que aseguran su esterilidad, lo cual evita tanto la introducción de contaminantes como el crecimiento de microorganismos en el interior del envase. Por ello es conveniente respetar de forma muy estricta las normas de conservación y caducidad establecidas por el fabricante. Existen tres tipos de formas farmacéuticas oftálmicas:
Pomadas oftálmicas: Son preparaciones semisólidas destinadas a su aplicación sobre la conjuntiva.
Colirios: Son soluciones o suspensiones acuosas u oleosas destinadas a la instilación ocular. Con respecto a los colirios es conveniente señalar que:
Su periodo de caducidad una vez abiertos es de un mes.
Cada gota de colirio posee un volumen de 25-50 microlitros mientras que, dependiendo del parpadeo, el volumen que puede retener el ojo es de 10 microlitros. Por lo tanto, la instilación de dosis de más de una gota en cada ojo es de dudosa eficacia. De hecho, cuando se prescribe más de una gota, es cuando se quiere asegurar una correcta administración (alteración de la destreza motora, ancianos, discapacitados, etc.).
Cuando el tratamiento es múltiple, con diferentes colirios, la administración de cada uno de ellos debe realizarse al menos con un intervalo de 5 minutos.
Baños oculares: Son soluciones acuosas destinadas a ser instiladas o aplicadas en el ojo, habitualmente para el lavado ocular.
Preparación del material
Antes de realizar cualquier procedimiento hay que tener preparado el material que se va a emplear, que en este caso consta de:
Medicamento.
Gasas estériles.
Guantes.
Batea.
Suero fisiológico.
Procedimiento
Pasos de para administrar la medicación por vía oftálmica
Nos lavaremos las manos y nos pondremos los guantes.
Le explicaremos al paciente el procedimiento que vamos a realizar.
Colocaremos al paciente sentado o en decúbito supino, con el cuello en leve hiperextensión. De esta manera, además de acceder fácilmente al ojo, se reduce el drenaje del medicamento a través del conducto lacrimal.
Si hay costras o secreciones en los anejos oculares, las limpiaremos suavemente con una gasa impregnada en suero fisiológico. Limpiaremos siempre desde el canto interno al canto externo del ojo, para no introducir microorganismos en el conducto lacrimal. Utilizando una gasa nueva para cada pasada.
Abriremos el recipiente que contiene el medicamento y dejaremos la tapa boca arriba, para evitar la contaminación de los bordes.
Cogeremos una gasa limpia y la colocaremos sobre el pómulo del paciente (si parte del medicamento se rebosa, lo absorberemos con la gasa).
Con el dedo índice de la mano no dominante apoyado en la gasa presionaremos suavemente hacia abajo, de tal manera que quede expuesto el saco conjuntival (la retracción contra el pómulo previene la presión y el traumatismo del globo ocular e impide que los dedos toquen el ojo).
Le pediremos al paciente que mire hacia arriba (con ello se reduce el parpadeo).

Instilaremos las gotas oftálmicas:
Con la mano dominante descansando sobre la frente del paciente, sostenga el cuentagotas o el frasco con el medicamento 1-2 cm. por encima del saco conjuntival.  Al tener la mano apoyada y el recipiente a esa distancia, se previenen tanto los traumatismos como las infecciones.  Si en algún momento se toca el ojo con el aplicador del medicamento, hay que considerarlo contaminado y desecharlo.
Instile el medicamento en el centro del fondo del saco conjuntival.
Con una gasa apriete firmemente sobre el conducto lacrimal durante 1-2 minutos.  Con ello se previene el rebosamiento hacia las vías nasales y la faringe y la absorción a la circulación sistémica.

Administraremos la pomada oftálmica:
Desecharemos la primera porción de la pomada.
Con la mano dominante aplicaremos una tira fina y uniforme de pomada en el saco conjuntival, yendo desde el canto interno al canto externo del ojo. 
Mantendremos una distancia de 1-2cm entre el tubo y el saco conjuntival, con el fin de evitar los traumatismos y las infecciones. Si en algún momento se toca el ojo con el aplicador del medicamento, hay que considerarlo contaminado y desecharlo.
Al llegar al canto externo, giraremos levemente el tubo en sentido contrario. Con ello se facilita el desprendimiento de la pomada.
Pediremos al paciente que cierre los párpados con suavidad, sin apretarlos. Así el medicamento se distribuirá uniformemente por el ojo.
Si se rebosa el medicamento, lo limpiaremos con la gasa que tenía en la mano no dominante (iremos siempre desde el canto interno al canto externo del ojo).
Cerraremos el recipiente que contiene el medicamento.


lunes, 18 de enero de 2016

Drenajes Torácicos


Los drenajes torácicos se usan para evacuar fluidos (sangre, derrame, pus,...) o aire de la cavidad pleural o mediastino. Su inserción la realiza el intensivista ayudado por el personal de enfermería.



martes, 29 de diciembre de 2015

Técnica XIII: Inserción de un Marcapasos Intravenoso Temporal


Es una técnica estéril que consiste en introducir un cable electrodo desde una vena (se emplea habitualmente la femoral o la subclavia) hasta la punta del ventrículo derecho, donde queda anclado. Al requerir radioscopia, se realiza en la sala de marcapasos.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Cuidados de la Epistaxis: Taponamiento Nasal


La epistaxis, o sangrado de nariz, es una pérdida de sangre de cualquier vaso sanguíneo en la nariz. Por lo general, aparece en una sola fosa nasal.
Las hemorragias nasales generalmente proceden de la parte frontal del tabique, el cartílago que separa la nariz en dos fosas nasales. Estas hemorragias nasales anteriores comprenden el 80% de las hemorragias nasales. Una masa de vasos sanguíneos, llamado plexo Kiesselbach, se encuentran a ambos lados del tabique. Estos vasos sanguíneos son fáciles de dañar y producirse la hemorragia.
La hemorragia nasal posterior,  es menos común y más difícil de manejar. El sangrado por lo general comienza en la parte superior de la nariz y fluye hacia la garganta y la boca cuando se ingiere. Es difícil determinar la cantidad de sangre que se pierde en estas hemorragias nasales.
Objetivos
Reducir la ansiedad del paciente.
Control de la hemorragia nasal.
Evitar infecciones de la mucosa nasal.
Evitar úlceras por decúbito locales.

viernes, 23 de octubre de 2015

Técnica XII: Vía Venosa central


Técnica de Seldinger
   Inicialmente fue empleada como una técnica de canalización percutánea de vías venosas centrales (yugular interna, femoral y subclavia). El procedimiento fue descrito por Seldinger en la década de los 50.
   Se realiza la localización de la vena mediante una aguja fina y una vez obtenido el flujo de sangre se introduce una guía metálica flexible con punta blanda a través de la aguja (o del catéter de punción venosa periférica) y se progresa un catéter apoyándose en la guía sujetando ésta de manera firme para que no se deslice al territorio venoso.
   Cuando el catéter ha progresado lo suficiente (dependerá del acceso, edad y tamaño del paciente) retiraremos la guía sin arrastrar el catéter que queda situado en posición intravascular. Se debe realizar una técnica de imagen (generalmente radiografía de tórax, ecocardiografía...) para comprobar su situación.


lunes, 19 de octubre de 2015

Técnica XI: Cuidao del Paciente Traqueostomizado

Traqueotomía: Se refiere a la incisión que abre la tráquea, no siendo una abertura definitiva, ya que se cerrará al retirar la cánula. Puede ser:
·         Percutánea: cuando se utiliza la técnica de dilatación percutánea en la que se realiza la inserción de una cánula guiada por alambre (basada en la técnica descrita por Seldinger).
·         Abierta: que se realiza mediante procedimiento quirúrgico.
Traqueostomía: Apertura creada en la pared anterior de la tráquea, abocando la mucosa traqueal a la piel mediante técnica quirúrgica. Se crea un estoma permanente. Esta técnica está indicada en los pacientes sometidos a laringuectomía total.
En ambos casos supone que las funciones normales de la laringe (tos y fonación) se pierden, así como la función mucociliar nasal, humidificación y filtración del aire inspirado.


viernes, 16 de octubre de 2015

Técnica X: Presión Intraabdominal (PIA)

La medición de la Presión Intraabdominal (PIA) por vía transvesical es un método sencillo e inocuo y la determinación de los valores que se corresponden con la aparición de las manifestaciones clínicas del SCA (Síndrome de Compartimento Intraabdominal) permitirá tomar una conducta quirúrgica precoz y con menor riesgo, que podría mejorar los resultados de la atención a estos pacientes.
La hipertensión intraabdominal se define como el incremento de la presión dentro de la cavidad abdominal >10cm H2O, y se clasifica en cuatro grados de acuerdo a la severidad:
Grado I: 10-15cm H2O
Grado II: 16-25cm H2O.
Grado III: 26-35cm H2O
Grado IV: >35cm H2O.
La mayoría de las alteraciones fisiológicas se dan en los grados III y IV, los efectos fisiológicos de la hipertensión intraabdominal comienzan a darse antes de que el Síndrome de Compartimento Intraabdominal sea clínicamente evidente.
La presión intraabdominal es el resultado de la tensión presente en el abdomen, y se puede incrementar ligeramente con algunos estados fisiológicos como: 

Estados Fisiológicos
Valores
Maniobra de Valsalva.
45-60 cm de H2O
La tos.
80 cm de H2O
El vómito.
60 cm de H2O
La defecación.
35 cm de H2O

lunes, 12 de octubre de 2015

Nutrición Parenteral


La nutrición parenteral aporta al paciente por vía intravenosa los nutrientes básicos que necesita. Las sustancias suministradas deben proporcionar la energía requerida y la totalidad de los nutrientes esenciales (azúcares, sales, aminoácidos, vitaminas, etc.), y deben ser inocuas y aptas para su metabolismo. Se preparan en el servicio de farmacia, en el que existen instalaciones apropiadas, en las que incluye la campana de flujo laminar donde se realizan las manipulaciones con técnicas de asepsia rigurosa, para que estos preparados sean estériles. Este tipo de nutrición puede ser parcial o total según acompañe o no a la alimentación enteral. 


viernes, 2 de octubre de 2015

Técnica IX: Suturas en Urgencias. Tipos de puntos.


Sutura discontinua
Punto simple
Es el más utilizado, intra y extrahospitalario. El más rápido de realizar, el más fácil de quitar y se realiza con material no reabsorbible, generalmente con seda.
Se realiza suturando piel y tejido subcutáneo.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Técnica VIII: Lavado gástrico.

Es la administración de solución o antídoto y su extracción por gravedad o aspiración a través de una sonda nasogástrica u orogástrica introducida en el estómago.
Indicaciones:
  • Extraer alimentos no digeridos y sustancias toxicas en caso de vomito persistente o inactivarlas.
  • Estudio diagnósticos del estomago
  • Preparación quirúrgica para cirugía gástrica
  • Control de hemorragia gastro-intestinal
  • Intoxicaciones.


Lavado gástrico en hemorragia digestiva

Contraindicaciones.
  • Introducción de la sonda vía nasal si existe una fractura nasal concomitante.
  • Ingesta de cáusticos alcalinos
  • Pacientes con antecedentes de problemas esofágicos o gástricos.
  • Ingesta de estricnina (veneno) ya que la estimulación de la sonda nasogástrica puede desencadenar convulsiones.

jueves, 20 de agosto de 2015

Técnicas Continuas de Reemplazo Renal (TCRR)


Cualquier sistema en el que se intenta sustituir la función de depuración sanguínea realizada por los riñones mediante sistemas extracorpóreos que se aplican de manera continuada durante el día.

Material

lunes, 17 de agosto de 2015

Monitorización de la arteria pulmonar catéter de SWAN GANZ II

Medición de la Presión Capilar Pulmonar (PCP)
También llamada presión pulmonar enclavada o presión en cuña (wedge), es la presión que se mide en la arteria pulmonar después de enclavar con el inflado del balón hasta ocluir la luz arterial. El inflado nunca se realiza con líquido sino con aire de 0’8-1’5cc.
Procedimiento
Esta medida se realiza mediante el proceso de cuña o "wedge" a través del módulo Hemo y/o el monitor de cabecera del paciente.
– Infle el balón y observe el enclavamiento en la pantalla principal del monitor.
– Presione la tecla "wedge" del modulo Hemo.
– Vuelva a presionar por segunda vez, tras ver un ciclo completo en la pantalla.
– Mueva el cursor del monitor a la parte superior o inferior de la curva, según modalidad respiratoria. Pacientes con ventilación espontánea la superior y pacientes con ventilación mecánica la inferior.
La PCP también se puede medir inflando el balón con su jeringa hasta que enclave (máximo 1’5ml) observando la morfología de la curva. Se registrara la cifra media más baja al final de la espiración.
Desinfle el balón y observe la curva de PAP en el monitor.
Registre el valor que nos ha dado el monitor.

jueves, 13 de agosto de 2015

Monitoriazación de la arteria Pulmonar catéter de SWAN GANZ I


El catéter de Swan Ganz permite obtener datos hemodinámicos de la presión de aurícula derecha (PVC), del ventrículo derecho (PVD), de la arteria pulmonar (PAP), la capilar enclavada (PCP) y permite medir también el gasto cardiaco (GC), extraer muestras de sangre para analítica y gases venosos mixtos y medir la temperatura central.
El objetivo es valorar la adecuada perfusión y oxigenación tisular.


jueves, 16 de julio de 2015

Técnica VII: Vía Intraosea


Es el acceso vascular de urgencia para la infusión de fármacos y líquidos. Es también la primera opción en vías de acceso difícil en el medio extrahospitalario.
Su utilización se basa en el hecho de que la cavidad medular de los huesos largos está ocupado por una rica red de capilares sinusoides que drenan a un gran seno venoso central, que no se colapsa ni siquiera en situación de RCP, pasando los fármacos y líquidos a la circulación general con una rapidez similar a como lo harían por cualquier otra vena periférica.

Indicaciones:

– Pacientes críticos de cualquier edad cuando no se pueda establecer una vía venosa de forma rápida.
– Pacientes en condiciones críticas.
Quemados
Atrapados
Politraumatizados
RCP(con más de 2 minutos de reanimación en adultos y 1 minuto en niños)
Medicina de Emergencia y catástrofes.

lunes, 13 de julio de 2015

Técnica VI: Inserción de Catéteres Vasculares Centrales de Inserción Periférica (PICC)



El PICC es un catéter central de acceso periférico flexible, que puede ser de corta o media duración (silicona) y de larga duración (poliuretano). Es un catéter largo y muy delgado que por lo general se coloca a través de una de las venas antecubitales del brazo, justamente por encima de la flexura. Este catéter se inserta hasta llegar a la vena cava superior, y se utiliza para administrar medicamentos y fluidos por vía intravenosa.
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